Los conductores no deben:
Superar la velocidad máxima especificada por el fabricante del vehículo.
Superar la velocidad indicada en la placa identificativa del vehículo.
Conducir a una velocidad injustificadamente baja, obstaculizando el tránsito normal de otros usuarios de la vía.
Frenar bruscamente por motivos distintos a la seguridad.